Cerca de un centenar de monjes budistas desafiaron de nuevo a la Junta Militar de Birmania (Myanmar), al marchar de forma pacífica y entonando salmos por las calles de la ciudad de Pakokku.
La marcha tuvo lugar a más de un mes después de que las fuerzas de seguridad acallaran a tiros y golpes las multitudinarias manifestaciones en favor de la democracia, y cuando se aproxima otra nueva visita oficial del enviado especial de Naciones Unidas, Ibrahim Gambari.
Los bonzos comenzaron su recorrido en la pagoda de Shwegu, y desfilaron cerca de una hora sin incidentes.
El domingo pasado, exiliados birmanos fundaron en Los Ángeles (Estados Unidos) la Organización Internacional de Monjes Budistas para mantener viva la lucha por la democracia en su país en el extranjero. Durantes las últimas manifestacionesunas 3 mil personas fueron detenidas.