Montenegro elige nuevo presidente
Los votantes de Montenegro eligen el domingo entre el presidente y un líder opositor que ha exigido que la OTAN se disculpe por su bombardeo de 1999 al país.
Los votantes de Montenegro eligen el domingo entre el presidente y un líder opositor que ha exigido que la OTAN se disculpe por su bombardeo de 1999 al país cuando aún formaba parte de la Yugoslavia encabezada por los serbios.
Las elecciones presidenciales son consideradas una prueba de popularidad para la coalición gubernamental de Montenegro, que ha llevado las riendas de la diminuta nación balcánica durante más de dos décadas.
El presidente Filip Vujanovic, que busca su segundo mandato desde que Montenegro se independizó en el 2006, es firme partidario de integrar al país a la Unión Europea y la OTAN, y ha encabezado los sondeos de opinión.
Montenegro inició el año pasado negociaciones con la UE con la esperanza de ser la próxima nación de los Balcanes que se sume al bloque de 27 países después de que la vecina Croacia lo haga en julio.
"Creo que los ciudadanos darán un amplio respaldo a nuestra política'', dijo Vujanovic al depositar su voto.
El adversario de Vujanovic, Miodrag Lekic, es un ex embajador convertido en líder opositor, cuya candidatura fue respaldada por casi todos los partidos de la oposición. Dijo el domingo que los ciudadanos ``quieren cambios y yo espero los cambios''.
Lekic ha pedido un referendo sobre la pertenencia a la OTAN y una disculpa por los 78 días de bombardeos de la alianza militar que pusieron fin a la guerra de Kosovo en 1999.
Montenegro fue aliada de Serbia durante los ataques aéreos, pero posteriormente se separó al votar el electorado en favor de la independencia. Las relaciones con la OTAN siguen siendo un tema delicado, y muchos aquí siguen desconfiando de la alianza con esa organización militar.
Pero para la mayoría de los más de 600.000 habitantes de Montenegro el tema más importante sigue siendo la economía. El salario promedio del país es de menos de 500 euros, mientras que el desempleo oficial es del 20%.
"Estamos hartos'', dijo Radmila Pavicevic, una anciana que reside en la capital, Podgorica. ``Ellos (las autoridades) casi nos han asfixiado hasta la muerte a nosotros los pensionados, y también siento pena por los jóvenes''.