El presidente de Bolivia, Evo Morales, comenzó a trabajar con siete ministros nuevos que refuerzan el perfil izquierdista de su gabinete, del que salieron el único empresario que lo integraba y un indigenista radical.
El relevo de casi la mitad de los 16 ministros se produjo luego de varios días en los que el mismo Morales había negado la inminencia de la crisis para formar un nuevo equipo de cara a su segundo año de gobierno.
Al Consejo de Ministros se sumaron dos reconocidos izquierdistas, además de un líder sindical comunista del magisterio, una dirigente campesina y tres profesionales técnicos, incluida una investigadora social que asesora a los movimientos campesinos.
Entre ellos destacan Walter Delgadillo, ex sindicalista y militante de fuerzas de izquierda, ahora titular de Trabajo, y el ex viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, que pasó a la cartera de Gobierno (Interior).
Víctor Cáceres, ex dirigente del magisterio y militante del Partido Comunista, ocupa ahora el Ministerio de Educación.
La sindicalista cocalera Célima Torrico, de la región del Chapare, en la que empezó Morales su carrera política, se hizo cargo del Ministerio de Justicia, en medio de críticas de la oposición, que la acusa de haber instigado recientes protestas violentas que buscaban la renuncia del gobernador opositor de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.
Los técnicos son el ministro de Planificación del Desarrollo, Gabriel Loza, economista que fue director de la Unidad de Análisis de Políticas Económicas (UDAPE), y el de Obras Públicas, Jerjes Mercado, ex viceministro de Electricidad.
La nueva ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero, proviene de la organización no gubernamental Centro de Estudios Jurídicos y Sociales (CEJIS), para la que también han trabajado Rada y el ratificado ministro de Minería, Guillermo Dalence.
El viernes pasado dejó voluntariamente el gabinete Salvador Ric, próspero hombre de negocios con ideas de izquierda proveniente del departamento oriental Santa Cruz, el más rico de Bolivia, donde hay una fuerte oposición a Morales.