Tras casi un mes de especulaciones, el presidente egipcio, Mohamed Morsi, encargó formar Gobierno al hasta ahora ministro de Recursos Hídricos e Irrigación, Hisham Qandil, que instó a la unidad para cumplir con los objetivos de la revolución.
El nombramiento de un jefe del Ejecutivo era una de las principales tareas pendientes de Morsi, el primer presidente civil de Egipto, desde que asumió el cargo el pasado 30 de junio.
Ante el perfil poco conocido del elegido, el portavoz presidencial, Yaser Ali, argumentó que Qandil, de 50 años y tendencia islamista, es una “personalidad nacional e independiente”, que puede administrar la situación actual con “competencia y eficiencia”.
Esta idea fue reiterada por el primer ministro designado, quien anunció su intención de formar un gobierno de tecnócratas en el que el principal criterio para elegir a los ministros será su competencia para desempeñar su labor.
Qandil subrayó que trabajará con Morsi para formar el nuevo Ejecutivo e instó a la unidad de las diferentes fuerzas políticas y sociales en el nuevo periodo.