La perra más anciana del mundo, según el Libro Guinness de los Récords, ha muerto a los 21 años, el equivalente de 147 años en "edad canina", en la casa que sus amos tienen en las afueras de Nueva York.
Chanel, una perra salchicha de pelo blanco, falleció por causas naturales el pasado viernes, unos meses después de que los responsables del Libro Guinness le entregaran un certificado que atestaba su longevidad.
"Tomó un poco de aire y respiró por última vez, aunque ya hacía tiempo que Chanel me había hecho saber que había llegado su última hora", dijo al diario Newsday su propietaria, Denice Shaughnessy, que reside en la localidad neoyorquina de Port Jefferson, en Long Island.
Chanel no se pudo librar en los últimos años de su vida de los achaques de la vejez, que la obligaban a llevar gafas polarizadas porque tenía cataratas y a ir siempre vestida por su sensibilidad al frío, según detalló el diario.