El terrorista más buscado del Sudeste de Asia y "cerebro" de la mayoría de sangrientos atentados perpetrados en la región, Noordin Mohamed Top, murió ayer por los disparos que le alcanzaron durante una operación de las fuerzas de seguridad de Indonesia en la isla de Java.
El integrista murió durante el asedio policial de cerca de 18 horas a una casa en la que se escondía, en el pueblo de Beji del distrito de Temnaggung, informó la Policía.
Junto al fallecido se encontraban otros tres presuntos terroristas que, según los primeros datos facilitados por fuentes oficiales, no resultaron heridos y fueron capturados
Los agentes y terroristas libraron un intenso tiroteo durante toda la noche, aunque el asalto final, precedido de al menos cinco fuertes explosiones en el interior de la vivienda, tuvo lugar a primeras horas de la mañana.
La Policía desplazó al lugar a más de un centenar de efectivos de la brigada antiterrorista, francotiradores y artificieros, que recurrieron al empleo de un robot para examinar objetos sospechosos.
Según la Oficina Federal de Investigación (FBI) de EE.UU., el terrorista era un "experto en explosivos", "reclutador", "fabricante de armas" e "instructor de nuevos islamistas".