Una nueva tragedia enlutó ayer a las familias de 18 inmigrantes, entre ellos un bebé, que perdieron la vida dentro de un camión remolque abandonado en Victoria (Texas). La Policía busca a otras 40 personas que huyeron del lugar. "Hemos lanzado una alerta nacional para hallar a estas personas huidas del estacionamiento" en el que se encontraron los cadáveres, dijo ayer en una conferencia de prensa el jefe de la Policía del condado de Victoria, en el sur de Texas, Michael Ratcliff.
El jefe policial dijo que 13 cadáveres fueron encontrados en el interior del remolque, cuatro en un patio cercano y que otra persona del grupo falleció en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Victoria.
Al parecer los inmigrantes murieron por asfixia y deshidratación, a causa de las altas temperaturas que había en el interior del remolque, donde se sospecha que viajaban unas 70 personas. La Policía supone que en el camión de la tragedia fueron introducidos a EU, hacinados, unos 70 inmigrantes, quienes tuvieron que soportar altas temperaturas y un nivel de humedad del 93%.