VEINTISIETE IRAQUÍES murieron y otros 20 resultaron heridos ayer en varios atentados suicidas contra la policía al norte de Bagdad, según fuentes médicas.
Se trata de los ataques más mortíferos lanzados contra las fuerzas de seguridad iraquíes desde las elecciones generales del 30 de enero, presentadas por EU y el gobierno iraquí como un duro golpe asestado a la guerrilla.