El cuerpo sin vida de un niño apareció ayer sobre la playa rocosa de Turquía, en un recordatorio punzante de que la crisis de los migrantes en Europa destruye vidas y familias cada día.
El niño no identificado lucía como si estuviera dormido, pero fue una de las al menos 37 personas que se ahogaron momentos antes cuando su barco chocó contra las rocas y se hundió en la madrugada mientras intentaban recorrer la travesía ?engañosamente corta? de la costa turca a la isla griega de Lesbos.
El barco contrabandeaba inmigrantes del centro turístico de Ayvacik al norte de la costa de Lesbos, a apenas 8 kilómetros de distancia. Se trató del naufragio más reciente en el agitado mar Egeo, donde este mes más de 250 personas han fallecido tratando de llegar a Grecia.
Las imágenes del niño y de otras personas muertas en la playa recordaron la foto del pequeño Aylan Kurdi, de 3 años de edad, tumbado boca abajo en una playa turca el año pasado.
Dato
- "Enero ha sido el mes más mortífero hasta ahora por el número de ahogamientos entre Turquía y Grecia'', dijo Peter Bouckaert, director de emergencias en Human Rights Watch, en un mensaje por "email".
- "Casi todos los días, más personas se ahogan en este recorrido".