Al menos 7,000 alpacas han muerto de hambre en los últimos días en la provincia de Antabamba, en el sureste de Perú, afectado por la ola de frío que azota a la zona andina.
Las autoridades de Antabamba informaron ayer a la prensa de que la cifra de camélidos muertos puede incrementarse después de que se realice un censo en las partes altas de las provincias de Grau, Angaraes, Andahuaylas y Chincheros.
En estas zonas viven miles de alpacas, entre domésticas y silvestres, de los cuales la mayoría puede haber muerto sepultada por la nevada o estar al borde de la inanición. Las gruesas capas formadas por la nieve siguen cubriendo los pastizales y manteniendo incomunicados a pequeños poblados andinos.