Siete niños menores de dos años, han muerto por inanición en las últimas semanas en varios plantones que mantienen en el norte de Nicaragua centenares de familias campesinas desempleadas, reveló ayer, un organismo de derechos humanos.
El delegado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) en Matagalpa, Edmundo Gutiérrez, confirmó ayer a EFE de que aún permanecen en forma precaria 268 familias en seis plantones.
Gutiérrez indicó que líderes de los plantones le informaron de la muerte de tres niños en Yasica Sur, a unos 215 kilómetros al noreste de Managua, identificados como Uriel Avilés, de seis meses de edad, Migdalia Martínez, de un año, y Javier Díaz, de año y medio.
Agregó que las autoridades del municipio de San Ramón, a unos 170 kilómetros al norte de esta capital, confirmaron al CENIDH la muerte de otros cuatro infantes, "cuyos casos están documentando".
En mayo pasado, 1,314 familias de campesinos cortadores de café, se apostaron en la orilla de las carreteras de la provincia de Matagalpa, donde piden a los viajeros comida o dinero tras la suspensión de labores en las fincas por la crisis del café.
Un mes más tarde, el Gobierno de Nicaragua implementó el programa alimento por trabajo por cuatro meses para esas personas, y les paga en efectivo una parte del salario mínimo, y el resto lo aportan los dueños de las haciendas cafetalera.
Gutiérrez explicó que aún los campesinos integrados en el programa estatal de alimentos por trabajo "pasan serias dificultades, porque el pago por jornada es de 30 córdobas (2.08 dólares) por cada familia".
Señaló que el Instituto Nicaragüense de Desarrollo Rural (IDR), a cargo del programa, "eliminó el paquete de alimentos que entregaba a esas familias, y profundizó la crisis que atraviesan, al decidir que sólo un miembro por familia puede beneficiarse del proyecto".
De acuerdo con el funcionario del CENIDH, "existen 524 personas, de ellos 165 niños y 185 mujeres en estado de desnutrición crítico", por lo que instó a la Secretaría de la Presidencia y a la Primera Dama del país, Lila T. de Bolaños que ofrezcan "ayuda de emergencia".
Gutiérrez apuntó que esos campesinos inicialmente recibían ayuda de la diputada opositora sandinista, Irma Dávila, quien les llevaba alimentos que conseguía con organismos no gubernamentales externos, "ayuda que cada día ha disminuido".