Al menos cuatro soldados norteamericanos resultaron ayer muertos por la explosión de dos bombas en la población de Kaldiya, al oeste de Bagdad, mientras que dos empleados iraquíes de la cadena CNN murieron al ser atacado su convoy.
Según testigos, en el primer ataque murieron también dos civiles iraquíes y varios más resultaron heridos, una versión que a primera hora de la noche no había sido confirmada por portavoces de la coalición ni fuentes hospitalarias.
De acuerdo con el servicio de prensa del Ejército estadounidense, tres de los soldados murieron en el acto y el cuarto poco después a causa de las heridas que le provocaron los artefactos explosivos.
En otro caso, dos empleados de la cadena televisiva CNN perecieron en una emboscada en Irak, informó la organización periodística.
Duraid Isa Mohammed, un traductor y productor iraquí, y Yasser Jatab, un chofer también iraquí, murieron cuando regresaban a Bagdad después de realizar un trabajo en el sur de Irak, según un informe de CNN.
Una bala rozó la cabeza del camarógrafo Scott McWhinnie, que viajaba en otro auto que pudo escapar al ataque. Las cuatro personas que viajaban con él resultaron ilesas.