Las autoridades reconocieron los dos primeros casos del país, uno en la provincia central china de Hunan (donde había hasta ahora tres sospechosos) y otro, el mortal, en la oriental de Anhui, donde ni siquiera se conocían presuntos enfermos.
A diferencia del otro caso confirmado, la joven fallecida no estaba siendo investigada por los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que están conduciendo análisis esta semana en Hunan.
Con estos casos, a la espera de que sean registrados también por la Organización Mundial de la Salud (OMS) -cosa que podría ocurrir en las próximas horas-, aumentarían a 65 las muertes en los cinco países afectados y a 128 el total de enfermos.
El otro caso de contagio corresponde al niño He Junyao (de la localidad hunanesa de Xiangtan) que padeció la enfermedad en octubre pero se recuperó y fue dado de alta, mientras que su hermana He Yin, de 12 años, que falleció el 17 de octubre, aún es sólo oficialmente un caso sospechoso.
El gobierno brasileño anunció ayer un plan de contingencia para combatir una posible pandemia de gripe aviar en el país más grande de América Latina, en caso de que la cepa H5N1 del mortal virus llega a mutar en una forma que sea fácilmente trasmitida a los seres humanos.
El plan, que ha estado en preparación desde el 2003, incluye 260 millones de reales para adquirir 90 millones de dosis del medicamento antiviral Tamiflu, la preparación de científicos gubernamentales para que desarrollen una posible vacuna y la instalación de centros para una detección rápida del mortal virus en todo el país.
Harán falta de "trece a catorce semanas" para producir las primeras vacunas contra una gripe pandémica humana, una vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) identificase y suministrase el virus responsable, explicó ayer el presidente del laboratorio Sanofi Pasteur MSD, Didier Hoch.
Se trataría de una "carrera de velocidad, para ganarla hay que anticipar", añadió Hoch durante su comparecencia ante la misión de información parlamentaria francesa sobre la gripe aviar.
Hoch subrayó que hay que determinar la composición de una vacuna de ese tipo y probar los prototipos a escala industrial.
Actualmente, se producen anualmente 300 millones de vacunas contra la gripe en el mundo, dos tercios de las cuales se fabrican en Europa.
Según científicos, el gobierno de EE.UU. en un futuro próximo podría destinar entre 2, 000 y 3, 000 millones de dólares para la creación de nuevas vacunas y preparados contra la gripe aviar.