UN POTENTE terremoto en una región montañosa del sudeste de Irán dejó ayer al menos 420 muertos, cientos de heridos y destruyó varios pueblos.
El sismo, que registró una magnitud de 6.4 grados en la escala de Richter, tuvo su epicentro en la localidad de Zarand, a unos 700 kilómetros al sudeste de Teherán y sólo a 250 kilómetros de la ciudad de Bam, que fuera devastada por un terremoto hace más de un año, en un desastre que dejó unos 31,000 muertos.
Residentes afligidos llevaban cadáveres envueltos en mantas ensangrentadas y sábanas, mientras otros escarbaban con sus manos entre los escombros para hallar familiares y amigos.
Mientras tanto, los trabajadores de las brigadas de rescate, enfrentando una pertinaz lluvia helada y nieve en algunas áreas, entregaban tiendas, mantas y alimentos a los miles de residentes de los pueblos afectados que quedaron sin hogar.
"Hemos hecho todo lo que hemos podido para asegurarnos que la gente no pasará la noche a la intemperie en las zonas afectadas por el terremoto", dijo el gobernador de la provincia de Kerman, Ali Karimi, a la televisión estatal.
"Está totalmente devastado, no quedó casi nada de los edificios" dijo por teléfono Kari Egge, representante de UNICEF en Irán. Egge habló desde el pueblo de Douhan, a unos 20 kilómetros de Zarand.
"Hay otros 12 poblados que también fueron afectados, uno delos cuales no tiene acceso debido a un camino bloqueado. Aún hay personas que no se han podido encontrar" añadió.
Sin embargo, los principales poblados y ciudades del área parecían no haber sufrido daños mayores, dijeron las autoridades. Por lo tanto, el saldo de víctimas no sería tan alto como los miles de fallecidos que dejaron algunos de los temblores que ocurrieron en Irán en el pasado.
Un fotógrafo de Reuters en otro pueblo cerca de Zarand dijo que los residentes locales habían comenzando a enterrar a los muertos. "Vi cuatro niños envueltos en mantas, que estaban siendo sepultados", dijo.
En imágenes transmitidas por la televisión estatal, un hombre gritaba "toda mi familia está muerta".
La televisión iraní mostró a varios grupos de pobladores acurrucados bajo la lluvia. Los hospitales de Zarand estaban repletos.
Se esperaba que el número de muertes se incremente, pues los equipos de rescate aún no tienen un conteo final de los tres poblados más aislados de la región montañosa. Resultaron afectadas alrededor de 30,000 personas, en las diferentes regiones estremecidas.
Muerte y destrucción tras terremoto en Irán
Sobrevivientes sollozaban sobre cadáveres y escarbaban en busca de sus familiares.