El presidente José Mujica cargó duramente contra los dirigentes de la Fifa, a los que llamó: “Viejos hijos de pu...”. Estos insultos fueron respaldados por el vicepresidente y exministro de Economía Danilo Astori, un hombre al que se le conocen pocos exabruptos y que brilla por su talante de experto. Desde París, donde participaba en un foro internacional, Astori aseguró que con el caso Suárez la Fifa violó “el derecho a la igualdad” e hizo “una demostración casi obscena del poder de los más fuertes sobre los más débiles”.
Esta vez, la oposición salió a templar la situación, rechazando los insultos de Mujica: una novedad, ya que hasta ahora se había construido una especie de frente sagrado en defensa de Suárez.
Uruguay está en un año electoral y todos los partidos manejan con extremo cuidado todo lo relacionado con el fútbol, la pasión nacional.