EL GENERAL Augusto Pinochet, quien gobernó Chile con mano de hierro tras asumir el poder en un sangriento golpe de estado, murió ayer domingo a las 12:15, poniendo fin a una década de esfuerzos para llevarlo a juicio por violaciones de derechos humanos.
Pinochet, quien a sus 91 años se recuperaba de un infarto al miocardio que sufrió el 3 de diciembre, instauró una dictadura de 17 años caracterizada por una implacable persecución de quienes consideraba sus enemigos marxistas, pero nunca reconoció los abusos ni pidió perdón.
Su dictadura sentó las bases para la economía más estable en América del Sur, pero su represión a la disidencia convirtió a su nombre en sinónimo de "terrorismo de Estado".
El ex dictador falleció junto a su familia al experimentar una "descompensación aguda en forma brusca e inesperada"", señaló un escueto comunicado leído por el vocero del Hospital Militar, doctor Juan Ignacio Vergara.
La muerte del ex dictador, significará el cierre de más de 300 querellas aún abiertas en su contra, por violaciones a los derechos humanos y delitos económicos.
Fuentes de la defensa de Pinochet, adelantaron que, en los próximos días, formalizarán ante los tribunales las peticiones para que Pinochet sea sobreseído definitivamente en los juicios en su contra, por fallecimiento.
Las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet y los abogados querellantes que lo llevaron a los tribunales lamentaron que el ex dictador haya muerto sin ser condenado, aunque no ocultaron su alegría por la el deceso del militar.
"Este criminal se ha ido de este mundo sin haber conocido una sentencia condenatoria por todos sus actos horrorosos y criminales durante su dictadura", dijo el abogado Hugo Gutiérrez uno de los primeros en presentar en 1998 una querella contra Pinochet.
"Es lamentable lo que ha acontecido, creo que faltó por parte del Estado chileno un mayor compromiso para establecer las responsabilidades penales de este sujeto", dijo Gutiérrez a los periodistas.
"En este país la gente siente que ha muerto la peor escoria que ha dado esta patria", dijo por su parte, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro.
"Estoy sorprendida y profundamente emocionada con el nivel de conciencia que tiene el pueblo chileno, porque la gente se ha tomado las calles.
El funeral del ex dictador chileno Augusto Pinochet, será mañana martes, con honores militares, anunciaron oficialmente el Gobierno y el Ejército.
Pinochet será velado en la Escuela Militar situada en el sector de Las Condes, donde será levantada una capilla ardiente, con una guardia de honor de cadetes del instituto castrense hasta el mediodía, cuando se oficiará una misa fúnebre en su memoria.
Recibirá, después los honores contemplados en el reglamento del Ejército para sus ex comandantes en jefe, dijo el ministro Portavoz, Ricardo Lagos Weber, al término de una reunión con el comité político de ministros que encabezó la presidenta Michelle Bachelet en su domicilio.
Lagos Weber descartó honores de Estado para el ex dictador y dijo que el Gobierno estará representado en la misa fúnebre, sólo por la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot.
"Después de la misa, sus restos serán cremados y entregados a su familia", añadió.
Precisó que no obstante lo anterior, el Gobierno autorizó que la bandera chilena sea izada a media asta en los recintos del Ejército y unidades militares de todo el país.
Los partidarios y colaboradores de Augusto Pinochet, consideraron su muerte como una pérdida "irreparable" para Chile y pidieron "tolerancia" a sus detractores.
"El dolor es muy grande, estamos consternados", dijo a los periodistas el general retirado Luis Cortés Villa, directivo de la "Fundación Augusto Pinochet" y una de las personas más cercanas a la familia del ex gobernante de facto.
Murió Pinochet
El deceso ocurrió el Día Internacional de los derechos Humanos y en el cumpleaños de su esposa.