Mursi da por finalizada transición en Egipto
Ahora comienza "la etapa del trabajo y la producción".
El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, dio hoy por finalizada la transición en el país, tras la aprobación de la nueva Constitución, y aseguró que ahora comienza "la etapa del trabajo y la producción".
En un discurso ante la Cámara alta (o Consejo de la Shura) del Parlamento egipcio, a la que ha restituido el poder legislativo, Mursi reconoció que la transición "ha durado más de lo necesario", y emplazó a la oposición a colaborar con el Gobierno para avanzar en la nueva etapa.
Según Mursi, Egipto ha entrado en una época en la que "no hay tiranía, ni discriminación, ni ausencia de justicia social", y en la que "todos los ciudadanos, sean cuales sean sus diferencias, son iguales ante la ley en el marco de la nueva Constitución".
El presidente reclamó a todas las partes trabajar por un amplio diálogo nacional de cara a alcanzar una ley electoral que represente "a todas las corrientes y partidos".
"Ahora, con la finalización del Consejo de la Shura, habéis asumido, de acuerdo con la Constitución y con la voluntad del pueblo egipcio, el poder legislativo completo hasta la elección del nuevo Consejo de Diputados (Cámara baja)", agregó.
El Consejo de la "Shura" abrió el pasado miércoles sus sesiones tras la aprobación de la nueva Constitución en un referéndum popular con el 63,8 % de los votos.
Hace una semana, Mursi firmó la lista de los 90 miembros de la "Shura" designados por él mismo, que se sumaron a los 180 elegidos en las pasadas elecciones legislativas y que completaron la cámara.
Está previsto que la elección de la nueva Cámara baja -la anterior fue disuelta por la justicia- se celebre dos meses después de la entrada en vigor de la nueva Carta Magna, es decir, a finales de febrero.
Mursi abordó un amplio abanico de asuntos en su intervención, y fue especialmente duro con el régimen sirio de Bachar al Asad, que, a su juicio, "no tiene lugar en el futuro" de su país.
"La revolución siria continuará hasta conseguir sus objetivos de libertad, dignidad y justicia social, para que Siria esté unida y libre", señaló, antes de asegurar que sus prioridades son el "cese del derramamiento de sangre, la ayuda para que los refugiados puedan regresar, y evitar cualquier intervención militar".