El tejido del prepucio humano, si se le añaden los compuestos químicos adecuados, puede actuar como músculo cardiaco y contribuir a la recuperación tras un ataque de corazón, según publica la revista especializada "Science".
Un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, en Ithaca (Nueva York), ha conseguido que tejidos no cardiacos hagan bombear la sangre desde el corazón, mediante el desarrollo de unos determinados compuestos.
Al parecer, el prepucio humano constituye el material idóneo, por ser un tejido liso y flexible, para convertirse en cardiomiocitos.