El presidente paquistaní, general Pervez Musharraf, se arrogó ayer nuevos poderes al anunciar varios cambios a la Constitución, entre ellos el que restaura el poder del jefe de Estado de disolver la cámara baja del Parlamento.
El anuncio fue hecho público por el presidente en una conferencia de prensa en la capital paquistaní cuando faltan menos de dos meses para celebrar las elecciones generales que pondrán fin a la dictadura militar presidida por Musharraf.
El general Musharraf, que asumió el poder en un golpe de estado incruento en octubre de 1999, anunció que otro de los cambios constitucionales incluye el poder del presidente para elegir a los jefes de las Fuerzas Armadas y la Armada.
El anuncio culmina semanas de un debate nacional sobre los cambios que, según Musharraf, contribuirán a restablecer una auténtica democracia junto con los elecciones parlamentarias previstas para el 10 de octubre.
Los partidos de la oposición se han opuesto a los cambios y exigen la instalación de un gobierno de transición que garantice unos comicios justos y libres.
Musharraf, que se autoproclamó presidente el pasado año, extendió su mandato presidencial por un lustro mediante un referéndum celebrado en abril, en el que el 97% de los votos fueron para él, según el gobierno. Pero la limpieza de esa consulta fue cuestionada por observadores imparciales.