El secretario de Estado del Gobierno británico para el sector financiero, Paul Myners, reclama hoy el fin de la cultura de "codicia" que, a partir de la banca, se ha infiltrado, según denuncia, en muchas áreas de la sociedad.
"Las actividades de la banca de inversiones se han extendido a todo lo que hacemos en el mundo empresarial. Los ejecutivos de las empresas pasan cada vez más tiempo con los banqueros de inversiones", escribe Myners en el diario The Guardian.
Según el político laborista, "es necesario replantearse un modelo económico que parece funcionar mucho mejor para los bancos de inversiones que para las empresas y los trabajadores".
En clara alusión a la compra de la chocolatera británica Cadbury por la estadounidense Kraft, Myners critica asimismo las reglas sobre opas que facilitan la compra de compañías nacionales por agentes de otros países.
Myners se queja de la "falta de equidad" en el rescate público de la banca y señala que cuando se producen recesiones, muchas empresas se ven afectadas y algunas quiebran, lo que destruye empleo.
"Los bancos, sin embargo, estaban en su mayor parte protegidos de unas reglas que se aplicaban al resto, protegidos con gran coste para el erario público", critica el político laborista.
"Cualquier institución que considera que van a rescatarla cuando las cosas se pongan difíciles es inherentemente peligrosa. Si uno sabe que no va a tener que soportar las consecuencias de eventuales decisiones erróneas, no pondrá tanto cuidado a la hora de tomarlas", explica.
"Si un banco es considerado como demasiado grande o importante para quebrar, deben ser los bancos y sus propietarios, y no los contribuyentes, quienes paguen el precio necesario para salvarlo", agrega Myners.
El secretario de Estado afirma la intención de los gobiernos de obligar a los bancos a aumentar sus reservas de capital y su calidad con respecto a lo que ha ocurrido en el pasado.
"También les exigiremos tener siempre una mayor proporción de activos líquidos de forma que puedan recurrir a ellos cuando sea necesario, e impondremos topes de endeudamiento para garantizar que viven dentro de sus posibilidades", agrega.
Myners recibe hoy en Londres a sus homólogos de los países del G7 para tratar de la posible imposición de una tasa bancaria capaz de proteger los préstamos o garantías estatales a ese tipo de entidades.
El Grupo de los Siete está formado por las principales economías industrializadas: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.