Una serie de notas anónimas colocadas en las afueras de las escuelas de Ciudad Juárez, en el norte de México, le exigen a los maestros que entreguen sus bonos de fin de año o sus alumnos serán secuestrados.
Las autoridades no han arrestado a ningún sospechoso por las amenazas, pero se cree que puede tratarse de los cárteles de narcotraficantes que operan en la ciudad, o bandas delictivas que quieren aprovecharse de la sensación de inseguridad en la población.
Ciudad Juárez es una de los puntos álgidos de la guerra por el tráfico de drogas y tienen una de las tasas de homicidio más altas del mundo.
Sólo este año han muerto 1,400 personas en hechos relacionados con drogas.
Los anónimos colocados en las escuelas amenazan a los maestros y a los niños si sus demandas no son satisfechas.
Una de las notas fue colocada en el muro de un jardín de infantes.
Cuando las notas comenzaron a hacerse públicas, muchos padres retiraron a sus hijos de la escuela.
La campaña de extorsión parece haber sido concebida para coincidir con los bonos de fin de año que reciben los maestros en su nómina de diciembre.
Violencia generalizada.
Según el corresponsal de la BBC en México, Stephen Gibbs, más de la cuarta parte de los asesinatos ocurridos en todo el país por narcotráfico han sido en Ciudad Juárez.
Al igual que las escuelas, los hospitales tienen cada vez más problemas para funcionar normalmente.
La semana pasada, cientos de doctores marcharon para denunciar las amenazas y secuestros constantes de los que son víctimas.
Los profesionales de la salud relataron cómo cada vez es más frecuente que hombres armados ingresen a los hospitales para rematar a heridos que están recibiendo tratamiento.
Las autoridades de México atribuyen buena parte de la violencia al hecho de que, por lo éxitos en la lucha contra el narcotráfico, muchas bandas han perdido a sus cabecillas y se enfrentan entre ellas.
Pero las consecuencias sociales de esta violencia generalizada que se prolonga en el tiempo pueden significar un desafío a futuro para el país.
En muchas escuelas del norte de México, los maestros cuentan que sus alumnos tienen la tendencia de idolatrar a los capos del narcotráfico, a los que ven como figuras intocables.
Las autoridades de México atribuyen buena parte de la violencia al hecho de que, por lo éxitos en la lucha contra el narcotráfico, muchas bandas han perdido a sus cabecillas y se enfrentan entre ellas.
Exigencias.
Organizaciones cívicas de Ciudad Juárez exigieron resultados a las autoridades ante la violencia, la extorsión, y la actividad desenfrenada del crimen organizado.
La paciencia de la ciudadanía se está desbordando, como ocurrió el 12 de diciembre pasado cuando médicos de clínicas privadas y particulares del estado de Chihuahua realizaron un paro de labores de 24 horas en protesta ante la incapacidad de las autoridades para detener la criminalidad.