Una prueba aplicada a los sistemas de combustible del transbordador no encontró pérdidas de hidrógeno preocupantes, por lo que la nave podrá despegar en una semana y media y llevar la última pieza de un laboratorio japonés a la estación espacial, dijo la NASA.
El mes pasado, pérdidas de hidrógeno potencialmente peligrosas impidieron dos intentos seguidos de lanzamiento.
Los controladores de lanzamiento volvieron a llenar el tanque externo de combustible para ver si las reparaciones habían sellado las pérdidas.