A cinco años de la tragedia que causó centenares de muertos y casi 2000 heridos en Madrid, 61 personas necesitan todavía asistencia médica en centros hospitalarios y una mujer permanece en coma.
Además, otras 30 víctimas están aún bajo tratamiento por síndrome postraumático.
La Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo confirmó a EFE que Laura Vega, cuando ocurrieron los ataques tenía 26 años y se dirigía a su trabajo, sigue ingresada en un centro hospitalario en estado vegetativo.
Hoy día, el nivel de peligro "es mucho más alto", entre otras razones por la aparición de Al Qaeda en el Magreb, que sitúa a España como el país occidental más cercano a la estructura de esa red terrorista.