La Comisión Europea se dispone a recomendar mañana el comienzo de las negociaciones para la adhesión de Turquía a la Unión Europea (UE), pero con un control más riguroso que el de otros candidatos dada la especial situación de este poblado país de mayoría musulmana en la frontera con Oriente Medio.
El futuro comisario europeo encargado de la Ampliación, el finlandés Olli Rehn, declaró ayer que mañana el ejecutivo europeo "decidirá abrir las negociaciones de adhesión" con Turquía.
Pero esta recomendación, sobre la cual deben decidir los mandatarios europeos el 17 de diciembre, irá acompañada de la propuesta de "un mecanismo de control mucho más rígido para poder evaluar los compromisos de Turquía en el terreno de los derechos humanos, los derechos de las minorías y la democracia", apuntó.
Bruselas estima que Ankara debe respetar los derechos humanos, acelerar la reforma política y consolidar el poder judicial.