El Ejército de Burkina Faso, que tomó el mando del país el fin de semana tras la dimisión del expresidente Blaise Compaoré, abrió una negociación con representantes sociales para establecer un Gobierno civil de transición, asediado por la presión internacional.
Así lo dejó entrever el teniente coronel Isaac Zida, proclamado jefe de Estado por las Fuerzas Armadas, quien aseguró que este régimen interino estaría liderado por un civil elegido por consenso. Burkina retomará una vida constitucional normal en el menor tiempo posible, dijo.