Las autoridades filipinas negocian con los pistoleros de un clan tribal la liberación de los 46 rehenes que aún mantienen retenidos, tras secuestrar hace tres días a 75 personas en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas.
Los negociadores volvieron a reunirse con los secuestradores, dirigidos por Ondo Pérez, un antiguo miembro de milicias gubernamentales, quien organizó una banda que es buscada por varios robos y asesinatos en la provincia de Agusan del Sur, en la isla de Mindano.
Los rehenes, algunos de ellos familiares o amigos de los captores, se encuentran bien, reciben alimentos, agua y duermen en tres chozas vigilados por unos 20 hombres armados.
Las autoridades ordenaron el despliegue de 400 efectivos del Ejército y la Policía en la zona donde están atrincherados los secuestradores.
Ondo Pérez y sus hombres exigen que les sean retirados todos los cargos por asesinato y robo y que los cuerpos de seguridad desarmen antes de una semana al clan rival, dirigido por Joel Tubay, y conocido en la región por “Datu Kalbit”.
Pérez añadió otra petición: “Quiero encontrarme con el jefe del clan rival, cara a cara”, según reveló Josefina Bajade a la emisora de radio dzMM.