Tiroteo deja CUATRO muertos
- [B]Un sujeto mató[/B]a tres personas y pereció después abatido a tiros por policías , en una zona rural de Pensilvania. El sujeto mató a por lo menos una de sus víctimas en la Iglesia del Evangelio del Valle de Juniata.
La ciudad de Newtown rememoró con una profunda tristeza la matanza escolar de la semana pasada, cuya conmoción ha reabierto con gran intensidad el debate sobre la limitación de la posesión de armas en Estados Unidos.
Newtown protagonizó un minuto de silencio, seguido del toque de campanas, a la hora en la que hace una semana comenzó el tiroteo, y que fue acompañado por todo el estado de Connecticut y por estados y ciudades de todo el país.
El tránsito se detuvo en la ciudad, de 27,000 habitantes, donde grupos de ciudadanos se congregaron emocionados en algunos altares improvisados en recuerdo a las víctimas, y tras los momentos de silencio se abrazaron o estrecharon las manos.
El presidente Barack Obama guardó el minuto de silencio en privado, y otras muchas instituciones y empresas se sumaron al recuerdo.
En Nueva York, las campanas de la histórica Iglesia de la Trinidad repicaron 28 veces (también por el autor de la matanza y su madre), y en la cercana bolsa de Wall Street hubo igualmente un minuto de silencio.
Hace una semana, Adam Lanza, de 20 años, después de matar a su madre en casa, se dirigió a la escuela de primaria Sandy Hook, donde mató a 20 niños de seis y siete años, así como a seis adultos, y posteriormente se quitó la vida de un disparo en la cabeza.
La matanza no es la peor de las muchas que ha sufrido este país, pero la corta edad de las víctimas y el desconocimiento sobre los motivos de su autor han causado un impacto mucho más profundo que en otros episodios.
El gobernador del estado, Dan Malloy, encabezó en una iglesia de Newtown una sobria y triste ceremonia de homenaje a las víctimas, aún más melancólica por la intensa lluvia que caía en la zona. Tras el minuto de silencio y un breve repique de campanas, se leyeron uno a uno los nombres de las víctimas.