El Gobierno de Nicaragua concedió asilo político al líder indígena amazónico Alberto Pizango, informó ayer el embajador de este país en Perú, Tomás Borge Martínez, en declaraciones a la prensa en Managua.
Pizango, perseguido por la justicia peruana acusado de rebelión y sedición, entre otros delitos, se refugió el lunes en la Embajada de Nicaragua en Lima.
En declaraciones dadas en Managua difundida por la cadena "100 por ciento noticias", Borge señaló que el caso de Pizango "tiene todas las características de ser un asunto político" y está siendo analizado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y por el Congreso peruano.
"Nuestra única alternativa, teniendo en cuenta el espíritu solidario que tiene el presidente (de Nicaragua) Daniel Ortega con los que se supone son perseguidos políticos, es otorgarle el asilo político al señor Alberto Pizango", dijo Borge Martínez.
"No lo sabemos", respondió el líder sandinista cuando le preguntaron si la decisión de otorgar el salido político a Pizango complicará las relaciones con el Gobierno del presidente Alan García.
Calma.
Las militarizadas ciudades de Bagua y la aledaña, Bagua grande, sintieron alivio ayer con el traslado de centenares de indígenas a sus lugares de origen; mientras que Representantes de cinco organismos de defensa de derechos humanos pidieron ayer en una rueda de prensa en Bagua una mayor disposición del Gobierno para investigar denuncias que señalan que los policías arrojaron cadáveres al río poco después del violento desalojo de una importante carretera.
Testimonios locales recogidos por estas organizaciones aseguran que entre 50 y 100 personas habrían muerto en los enfrentamientos en el lugar llamado "Curva del Diablo".