Nicaragua: No hay dinero para ancianos
Los adultos mayores llevan casi una década reclamando la pensión reducida de vejez, una retribución por haber cotizado menos del tiempo mínimo para retirarse.
Autoridades del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social aseguraron el viernes que no tienen dinero para pagar la pensión que exigen miles de ancianos, cuyo reclamo generó marchas y pequeños enfrentamientos con la policía durante la semana.
"El Seguro Social no tiene dinero, no está en capacidad de pagar lo que piden. Hacerlo es ir contra las finanzas de la institución'', dijo el director Ejecutivo del INSS, Roberto López, en una exposición que hizo a una universidad capitalina sobre los fondos de esa entidad.
"Nuestros aportes deben cumplir con las pensiones justas, hasta donde da la toalla, y da hasta los que cotizaron 750 semanas o más. No hay para más'', aseguró López.
Los adultos mayores llevan casi una década reclamando la pensión reducida de vejez, una retribución por haber cotizado menos del tiempo mínimo para retirarse, es decir, que hayan aportado al INSS entre 250 y 750 semanas de sueldo.
Según datos del INSS, de las 71.658 personas que cotizaron entre 250 y 750 semanas, solamente 54.872 están vivas, y continúan sin recibir una pensión por falta de fondos.
López explicó que el Seguro Social necesita 95,3 millones de dólares anuales para cumplir con las demandas de los adultos mayores y que sus reservas están en 60,7 millones de dólares por año.
Porfirio García, presidente de la Unión Nacional del Adulto Mayor, dijo que existen formas de responder a sus demandas y que una de ellas, es que el Gobierno Central pague los más de 600 millones de dólares que le debe al INSS y que nunca ha querido honrar por falta de voluntad.
"Dinero hay, recursos hay, lo que no existe son ganas ni deseos de responder a nuestra justa demanda. Es bien fácil pararse y decir `estamos quebrados', pero si se buscan los reales (dinero) ahí lo encontrarán'', dijo García a la AP.
El lunes unos 50 ancianos que miembros de la Unidad Nacional del Adulto Mayor tomaron las oficinas centrales del INSS, las cuales convirtieron por dos días, en escenario de enfrentamientos entre ancianos _y jóvenes que los apoyaban_ y agentes policiales.