El jefe de las Fuerzas Armadas de Kenia, general Julius Karangi, negó que sus soldados saquearan las tiendas y el supermercado del centro comercial Westgate de Nairobi durante el ataque del grupo terrorista Al-Shabab, en el que murieron al menos 72 personas.
"Solo tomaron botellas de agua del supermercado para calmar su sed, y fue con autorización de sus superiores", aseguró ante la comisión parlamentaria que investiga el atentado ocurrido entre el 21 y el 24 de septiembre, según publica la web de la emisora Capital FM.