Una niña activista paquistaní, quien fue herida de bala en la cabeza por los talibanes, llegó ayer a Reino Unido para recibir tratamiento médico especializado y protección ante las amenazas de futuros ataques de los milicianos.
Las autoridades dijeron que se encuentra estable y que tiene posibilidades de “una buena recuperación”.
El ataque contra Malala Yousufzai, de 14 años, cuando regresaba de la escuela en el noroeste de Pakistán hace una semana horrorizó tanto a personas en el país asiático como en el extranjero. También despertó la esperanza de que el Gobierno paquistaní intensifique, en respuesta, su combate contra los talibanes y sus aliados.
Malala fue atacada por los talibanes por promover la educación para las niñas y criticar el comportamiento del grupo islamista cuando se apoderó del valle de Swat, donde ella vivía. Dos de sus compañeras resultaron heridas en el ataque y están siendo atendidas en Pakistán.
Los talibanes amenazaron con atacar de nuevo a Malala hasta matarla por promover el “pensamiento occidental”.