Una niña de cuatro años llevó cientos de pequeños paquetes de heroína a su escuela y comenzó a regalarlos creyendo que eran dulces, informó la Policía en Delaware, Estados Unidos.
La Policía dijo que varios niños que recibieron los envoltorios fueron llevados al hospital como precaución, pero ninguno de los paquetes fue abierto y los menores fueron dados de alta después de ser examinados. Ashley Tull, de 30 años y madre de la pequeña que llevó los paquetes, fue acusada de poner a niños en peligro y de participar en la distribución de drogas.