Una niña filipina de seis años rescató a su hermano, un bebé de apenas cuatro meses, de morir abrasado por un fuego en una bohío de madera en Filipinas.
El suceso ocurrió en la isla de Negros, donde Virginia Rojo salvó la vida de Joren, pero sufrió quemaduras de segundo grado en su rostro al salir con el pequeño en brazos de la precaria vivienda.