La niña nicaragüense de nueve años que quedó embarazada tras una violación, abortó en una clínica privada de Managua y su estado de salud es bueno, informaron ayer fuentes de la Red de Mujeres contra la violencia. El abogado de los padres de la niña, Sergio García, informó que los progenitores de la menor decidieron que su hija fuera sometida al aborto terapéutico.
Los progenitores añadieron que el aborto de la niña lo decidieron asumiendo la responsabilidad emanada de la patria potestad y reiteraron que el estado de salud de la menor es excelente. La pequeña fue violada en Costa Rica presuntamente por un joven agricultor en una finca donde los padres de la niña trabajaban en la recolección de café.