Es normal que cuando alguien se brinca la reja de la Casa Blanca movilice a los agentes del Servicio Secreto que vigilan los terrenos.
Sin embargo, un niñito que se metió entre los barrotes atrajo la mirada de los agentes armados que protegen al presidente.
Edwin Donovan, vocero del Servicio Secreto, informó que el niño fue regresado con sus padres. Ni el niño ni sus padres fueron identificados.
Donovan dijo en broma que los agentes iban a esperar a que aprendiera a hablar para interrogarlo sobre el incidente.