El Niño Jesús contra Santa Claus, o tradición frente a costumbres importadas. Ese es el debate que han abierto en la República Checa los defensores de los símbolos tradicionales, que recuerdan cómo sobrevivieron en su día a las costumbres exportadas por la Unión Soviética. Esa reivindicación responde a la creciente comercialización de las Navidades checas y a la imposición de símbolos navideños americanos, como Santa Claus, que dominan en las tiendas y atacan con una fuerte propaganda.
Aunque la República Checa es un país de fuerte carácter laico y sólo el 13% de los ciudadanos entienden la Navidad como una fiesta religiosa por el Nacimiento de Cristo, esta defensa del Niño Jesús como portador de los regalos navideños está teniendo mucho éxito.