Un niño japonés de unos 10 años pidió perdón tras haber robado 8 millones de yenes (59.614 euros) del armario de un vecino de la ciudad de Ishigaki, en el archipiélago de Okinawa, "porque necesitaba dinero para jugar", informó la prensa nipona.
El niño se justificó así cuando su padre, al tener dudas por su extraño comportamiento, le preguntó sobre la desaparición del dinero denunciado por un señor de la zona días antes, según el diario.
El padre comenzó a sospechar cuando se dio cuenta de que el pequeño gastaba mucho dinero en videojuegos.
Al parecer, el pequeño había utilizado parte del dinero robado en distintas compras y además regaló varios hasta 100.000 yenes (744 euros) a una veintena de amigos suyos.
"Se rumoraba que estaba pasando algo raro", dijeron los padres de algunos de los amigos que recibieron dinero.