Por primera vez un estudio a gran escala realizado en América del Norte revela la importancia del nitrógeno que contienen los bosques en el control del clima.
Se trata del nitrógeno que hay en las hojas y ramas más externas de los árboles, el dosel forestal, que, según este estudio, incrementa el albedo, es decir, la cantidad de luz que se refleja de vuelta hacia el espacio, y por tanto contribuye al no calentamiento de la atmósfera.
Desde hace mucho los científicos han sido conscientes de la importancia del albedo, pero nadie sospechaba que el de los bosques pudiera depender del nitrógeno, dice Scott Ollinger, profesor en el Instituto para el Estudio de la Tierra, los Océanos y el Espacio de la Universidad de New Hampshire.
Estos resultados se han obtenido integrando los datos recogidos durante seis años de investigación.