Al Zammuto, maquinista de 60 años de edad, dijo que él y otros habitantes de Fairdale, en Illinois (EE.UU.) recibieron alertas en su teléfono celular alrededor de las 6:45 p.m., pero no hicieron caso, pues advertencias similares no habían generado ningún tipo de problemas.
Fue entonces que sus ventanas estallaron.
Buscó refugio en momentos en que la tormenta llegaba, al tiempo que se desprendían los ladrillos del costado de su casa.
Minutos después salió de su hogar y no pudo creer lo que veía. Dijo que el pueblo se veía devastado, "parecía un basurero", y los sonidos eran conmovedores.
"La gente gritaba por todos lados", comentó. "Estaban totalmente sorprendidos".