La palabra huelga parece estar de moda tanto en Panamá como en los Estados Unidos. En el plano nacional la huelga de los médicos lleva más de 8 días sin ninguna respuesta.
Y en el ámbito internacional nos encontramos con la huelga del Sindicato de Guionistas de Cine y Televisión de Estados Unidos (WGA), decisión que ha provocado la paralización de gran parte de los rodajes de la industria cinematográfica de Hollywood, ya que más de 12,000 guionistas están afiliados al WGA.
Las huelgas continúan y desde el 10 de noviembre los tramoyistas de teatro han obligado el cierre de 27 escenarios de Manhattan, en donde han dejado de representarse obras tan conocidas como "El Rey León", "Hairspray", "El fantasma de la ópera" o "Mamma Mia", y no tienen fecha para su reanudación.
La mayoría de los teatros están hoy en su quinto día de huelga y sólo tienen función los que no están vinculados con la Liga de Teatros y Productores de Estados Unidos, la organización a la que se reclaman precisar aspectos laborales y contra la que se lleva a cabo la huelga.
Mientras, los empresarios quieren que el número de integrantes de esos equipos dependa del tipo de espectáculo que se realice, los dirigentes sindicales piden que se determine cuántas personas y durante cuánto tiempo tienen que trabajar.
La huelga se produce como consecuencia de tres meses de fallidas negociaciones entre los productores y el gremio de tramoyistas sobre un nuevo reglamento laboral, específicamente acerca de las condiciones laborales para cada espectáculo y la paga correspondiente.
Uno de los dirigentes sindicales de Local One, James Claffey, señaló que el telón de los teatros permanecerá abajo y los tramoyistas fuera de sus puestos hasta que los productores se sienten en la mesa de negociaciones y actúen de forma "honorable" y "respetuosa".
Por parte de la Liga, sus directivos acusan al sindicato de haber abandonado la mesa de negociaciones de forma "abrupta" y le acusa de prácticas poco transparentes en la realización de los contratos,y de presentarse como las víctimas.
La última vez que se apagaron las luces fue en una huelga de músicos hace cuatro años atrás.
El paro duró, en aquel entonces, cuatro días y le costó a la ciudad una pérdida diaria de 7 millones de dólares, según funcionarios de turismo de Nueva York.