El presidente libio, Muamar Kadafi, que está de visita oficial de dos días en Bruselas, no lamenta nada de su pasado, a pesar de que eso signifique una acusación de terrorismo, dijo ayer en una entrevista a la emisora francesa RFI.
"No me arrepiento en absoluto del pasado", afirmó, al explicar que "estábamos en un periodo de lucha por la emancipación, de liberación (...) Nos acusaron de ser terroristas, pero ese era el precio que tuvimos que pagar".
Según Kadafi, "si eso es el terrorismo, estamos orgullosos de ser terroristas porque hemos ayudado a la liberación del continente" africano.
Un importante bloque de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) aseguró que no está dispuesto a desmovilizarse en las condiciones en que exigió el presidente Alvaro Uribe en momentos en que el proceso de paz con esos grupos está a punto de colapsar.
El jefe político del Bloque Centauros, alias "Andrés Camilo", afirmó al diario El Tiempo que su grupo sólo entregará las armas si el gobierno ofrece garantías de seguridad para concentrarse en zonas específicas y beneficios jurídicos que eliminen las penas que recibirían por crímenes cometidos.
En un comunicado de la presidencia, y en el cual acusa a los paramilitares de quererlo asesinar, Uribe advierte que el proceso "no puede avanzar en medio de violaciones al cese de hostilidades, vendetas, negocios de narcotráfico, ni enfrentamientos entre grupos criminales".
El Tribunal Supremo de Israel rechazó ayer, varios recursos que solicitaban el retraso del referéndum interno que celebrará el Likud este domingo, en el que se someterá a votación el "plan de desconexión" elaborado por el primer ministro, Ariel Sharon.
En tanto, la supuesta explosión que se escuchó anoche en Gaza fue una falsa alarma.