Los correos electrónicos no serán investigados por la autoridad francesa para la difusión y la protección de los derechos en Internet ni por la Justicia en los casos relacionados con las descargas ilegales.
Así lo ha decidido la Comisión de Asuntos Culturales de la Asamblea Nacional, que en el nuevo texto sobre la piratería en Internet ha excluido la supervisión de los e-mails.