La entrega de ahorros por parte de bancos, cooperativas y de la tercera partida del décimo tercer mes, dan dinamismo a la economía.
La tenencia de efectivo invita a plantear una serie de necesidades que hay que priorizar.
Desafortunadamente, no siempre hacemos buen uso de estos ahorros y compramos artículos que luego no necesitamos o simplemente no nos gustan.
Todo esto sucede porque aflora el comprador compulsivo que muchos llevamos dentro, y que nos vence cuando vemos tantas y tan tentadoras ofertas en el comercio o a través de la publicidad en los medios.
Por eso decidimos consultar a la psicóloga Juana Herrera Araúz, para que orientara a nuestros lectores que podrían caer en esta categoría de compradores compulsivos y ofreció algunos consejos.
Como medida primordial antes de realizar nuestras compras debemos salir sin dinero, pero sí con la lista de lo que necesitamos, para recorrer los lugares donde podrían vender estos artículos.
Herrera recalcó que en esta época las ofertas y baratillos se convierten en una especie de disparador para los compradores compulsivos.
Este atractivo desata cambios neuroquímicos a nivel cerebral, que transmiten a la persona la sensación de que hará una buena inversión.
Es allí, explica, cuando compra lo que no había programado y luego se siente muy mal porque se le acabó el dinero y tiene cosas que no eran de prioridad.
Otro factor importante es llevar la lista de compras con datos como colores, tallas, medidas, comparar precios en diferentes locales e ir haciendo las anotaciones.
Aconseja salir con una lista verificada y el dinero que se va a gastar, porque si llevamos más de lo necesario, el comprador compulsivo saldrá y hará fiesta con lo ahorrado durante todo el año.
Como medida importante, la doctora Herrera sugiere que al salir de compras nos preguntemos si realmente necesitamos, o si realmente nos gusta el artículo que hemos escogido.
Debemos preguntarnos ¿para qué lo voy a comprar? y si es un objeto para la casa, preguntarnos ¿dónde lo voy a poner?
Señala que una de las experiencias que más sufren los compradores compulsivos es que adquieren objetos que se parecen mucho y al final cuando llegan a la casa se dan cuenta que tienen el mismo color, modelo o estilo y lo arrinconan y nunca lo vuelven a ver.
José García. Soy extranjero. Mi esposa sí tiene ahorros. Pensamos darle una buena inversión, dedicarlos en los gastos más importantes de la familia.
Elaine Urriola. Pienso comprar las cosas que me hagan falta para el bebé que estoy esperando. Eso es lo que más me preocupa.
Yolanda Levy. No tengo ahorro de Navidad, porque realmente no me sale para ahorros. Para los regalos me ajusto a lo que me alcance, eso es lo que voy a hacer, ajustarme.
Elizabeth Mendoza. Mis ahorros los voy a ahorrar de nuevo, porque la situación está dura y no sabemos cómo viene el otro año.
Héctor M. González. Me ha ido muy mal y el taxi no está rindiendo mucho. Antes ahorraba para arreglar el carro y algo para Navidad, pero ahora no se puede porque no rinde.
En la banca privada los ahorros ascienden a más de 5 mil millones de dólares.
En la Caja de Ahorros este año se abrieron 153 mil libretas navideñas.
En el Banco Nacional (BNP) los ahorros realizados por ventanilla ascienden a 8 millones 712 mil 997 dólares.
A través del descuento directo, en el BNP, representaron unos 5 millones 900 mil 425 dólares.
En el 2003, el BNP repartió 14.2 millones de dólares en ahorros navideños.