La XIII Cumbre del Movimiento de No Alineados (NOAL) se clausuró ayer en Indonesia con una declaración a favor de la paz y el desarme, una condena a la guerra en Irak y el compromiso de sus líderes de revitalizar el grupo.
La clausura estuvo a cargo del primer ministro de Malasia y anfitrión de la Cumbre, Mahathir Mahamad, quien se comprometió a trabajar por la unión del grupo y por expandir la cooperación entre los 116 miembros del NOAL, todos ellos pertenecientes al Tercer Mundo.
La "Declaración Final", compuesta por 76 páginas, llama la atención sobre la grave situación que vive Palestina, que tuvo además una mención especial a través de un comunicado, y lanza una dura condena a Israel por su sistemática violación de los derechos humanos.
Los países del NOAL lanzaron ayer una dura condena a Israel por sus "sistemáticas violaciones a los derechos humanos" contra el pueblo palestino y le exigieron la retirada inmediata de los territorios ocupados.
Sobre la crisis nuclear norcoreana, los líderes mostraron su confianza en que el conflicto se resuelva por medios pacíficos a través del diálogo y las negociaciones.
Respecto al régimen de Bagdad, el Movimiento difundió un comunicado separado en el que condenó la guerra, porque tendría consecuencias muy graves para la región y el resto del mundo.
El grupo de NOAL también mostró su apoyo a sus socios latinoamericanos, concretamente a Venezuela, Colombia y Cuba. Los No Alineados respaldaron al presidente venezolano, Hugo Chávez, por considerar que fue elegido democráticamente, y expresaron su deseo de que se alcance una solución pacífica, justa y legal a la crisis que atraviesa el país.
También apoyó la política antiterrorista emprendida por el Gobierno colombiano y reclamó el levantamiento del embargo a Cuba. El presidente de Cuba, Fidel Castro, criticó ayer la política expansionista de Washington.