Nokia ha publicado unos resultados por encima de las previsiones marcadas para este año, beneficiándose del ascenso de la demanda en los mercados emergentes, lo que elevó sus acciones un 75% en 2007.
Pero decepcionó el martes a los inversores, al prever un margen de beneficios operativos del 20% para sus segmentos de móviles.