Mundo

Norcorea tiene programa de uranio


CHINA MODIFICÓ su posición y ahora coincide con Estados Unidos en que Corea del Norte tiene un programa nuclear basado en uranio, informó ayer un periódico japonés.
La disputa por el desarrollo de armas atómicas de Corea del Norte comenzó en el 2002, cuando autoridades estadounidenses acusaron a Pyongyang de contar con un programa secreto de enriquecimiento de uranio, en violación a un acuerdo previo.
Desde hace tiempo China había cuestionado la acusación de Estados Unidos, argumentando que Washington no había mostrado evidencia concluyente de que Corea del Norte tuviera un programa para emplear uranio.
Sin embargo, en los últimos meses Pekín ha modificado su posición a favor de la estadounidense, afirmó el domingo el diario Asahi Shimbun en un despacho enviado desde Washington.
Lo que retrasó la firma hasta el último momento, fue el calendario, pues iraníes y rusos no se habían puesto de acuerdo sobre las fechas de las entregas. Finalmente firmaron un "protocolo confidencial".
La firma se llevaba aplazando hace más de dos años. Presionada por la comunidad internacional, y en particular por EU, que acusa abiertamente a la República islámica de querer dotarse de armas nucleares con un pretexto civil.
Pero el retraso también obedece a la tensión diplomática entre Irán y la comunidad internacional, inquieta por las actividades nucleares de la República islámica y sobre todo por su programa de enriquecimiento de uranio.
Moscú asegura que Buchehr no implica un acercamiento de Irán a la bomba atómica.
Con este acuerdo Rusia trata de afirmar la independencia de su política de cara a EU, así como su lugar en el mercado nuclear civil internacional.
La visita de Rumiantsev a Teherán busca también "activar las relaciones entre los dos países, sobre todo en materia nuclear", estimó Aghazadeh.
El acuerdo, además, acerca a Irán y a Rusia mientras EU trata desde hace meses de llevar a la República islámica ante el Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia tiene derecho de veto.
Dos prominentes senadores estadounidenses formularon llamaron a adoptar una actitud más dura con Rusia, después del acuerdo sobre combustibles nucleares que Moscú suscribió con Teherán.
John McCain, un ex candidato presidencial republicano, exhortó a Washington a excluir a Rusia del próximo encuentro del G8 previsto para este año y propuso además una resolución de la cámara alta por la cual se exigiría al presidente George W. Bush que tome la iniciativa para excluir a Moscú del grupo en el que se reúne con los siete países más industrializados.
EU y sus aliados europeos deberían decir a Putin: "Vladimir, no serás bienvenido a la próxima conferencia del G8, por lo menos para empezar", declaró McCain a Fox News.
"Deberíamos estar preocupados con el último acuerdo entre Rusia e Irán, puesto que Irán no necesita poder nuclear y obviamente, se trata de un régimen que en dos años se ha tornado opresivo y represivo", destacó el senador. Por su parte, su colega republicano Lindsey Graham dijo que se "debe presionar para que Rusia comprenda que un Irán nuclear no será una influencia desestabilizadora".
La energía nuclear civil iraní es una importante fuente de ingresos para Moscú, que espera defender su lugar en el mercado mundial de esa tecnología.
La construcción de la central de Buchehr se estima en $800 millones.
En Irán, la diplomacia de Rusia podría permitir el avance hacia objetivos que EU nunca podría alcanzar por sí mismo a causa de un viejo bloqueo de 25 años entre Teherán y Washington.


fecha edicion
old id
187664
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América