Normalidad en las primeras elecciones presidenciales libres en Egipto
Los egipcios acudieron masivamente a las urnas desde las primeras horas, en una votación que, en los colegios visitados por Efe en El Cairo y Alejandría, transcurrió en un ambiente de normalidad democrática, sin apenas incidentes.
Las primeras elecciones presidenciales libres después de la caída del régimen de Hosni Mubarak se celebraron hoy en Egipto en una ambiente de normalidad.
Los colegios electorales cerraron a las 21.00 hora local (19.00 GMT), una hora más tarde de lo previsto debido a la "creciente participación", según anunció la Comisión Suprema Electoral Presidencial.
Los egipcios acudieron masivamente a las urnas desde las primeras horas, en una votación que, en los colegios visitados por Efe en El Cairo y Alejandría, transcurrió en un ambiente de normalidad democrática, sin apenas incidentes.
Largas colas de votantes -hombres y mujeres de todas las edades- esperaban pacientemente para votar.
A diferencia de las legislativas de finales de 2011 y comienzos de 2012, que fueron los primeros comicios tras el derrocamiento del régimen de Hosni Mubarak, hoy apenas se observaron irregularidades en los centros de votación y hubo una mayor organización.
La coalición egipcia "Observadores para la protección de la revolución", compuesta por varias organizaciones de derechos humanos, calificó de "prometedor" las elecciones presidenciales en este país.
Según un comunicado del grupo, que incluye el centro Sawasiya y la asociación Libertad para los Derechos Humanos, se ha notado un cambio en estos comicios, que no han registrado las irregularidades que hubo en las parlamentarias celebradas entre noviembre de 2011 y febrero de este año.
La presencia de las Fuerzas Armadas alrededor de los centros de votación además de los 3.000 observadores desplegados han contribuido a la normalidad.
Más de 50 millones de egipcios fueron convocados a las urnas para elegir al primer presidente en democracia de Egipto, en unos comicios en los que parten como favoritos dos islamistas y dos ex altos cargos del antiguo régimen de Hosni Mubarak.
Unos 14.500 jueces se encargan de supervisar la votación en 13.099 mesas electorales, asistidos por más de 65.000 funcionarios, mientras que cientos de ONG egipcias y extranjeras realizarán el seguimiento de las elecciones.
Asimismo, los comicios fueron vigilados por miembros de medio centenar de organizaciones no gubernamentales, entre las que figuran tres extranjeras, y expertos de la Unión Africana (UA).
La Comisión Suprema Electoral Presidencial registró algunas irregularidades, durante el primer día de los comicios para elegir un nuevo presidente en Egipto.
En una rueda de prensa, el presidente de la Comisión, Faruk Sultan, explicó que "la mayoría de los candidatos han cometido irregularidades" leves y que su organismo ha denunciado a tres aspirantes -el ex primer ministro Ahmad Shafiq y los islamistas Abdelmoneim Abul Futuh y Mohamed Mursi- ante la Fiscalía General.
La Junta Electoral cree que esos candidatos han infringido las leyes al haber hecho declaraciones cuando acudieron a votar, lo que se considera como actos de campaña.
El jefe de los observadores electorales de la Liga rabe, Mohamed el Jamlishi, destacó la participación masiva en los centros de votación que visitaron.
La Liga rabe cuenta con el grupo más grande de observadores, que asciende a 52 miembros repartidos entre trece provincias.
Por otro lado, las campañas de los candidatos Amro Musa, Mohamed Mursi y Jaled Ali denunciaron ciertas anomalías, aunque destacaron que son menores que las ocurridas en las parlamentarias.
La campaña del islamista Mursi, candidato de los Hermanos Musulmanes, señaló que sus representantes en los colegios han visto a partidarios de otros aspirantes tratando de convencer a los electores.
Acusaciones similares hicieron un portavoz de Musa, ex secretario general de la Liga rabe y extitular de Exteriores, y la campaña del izquierdista Ali en un comunicado.
El representante del exministro dijo a Efe que "los primeros indicios son positivos", aunque han constatado irregularidades como "la continuación de la campaña electoral de otros aspirantes, el uso de lemas religiosos y campañas contra Amro Musa en otras provincias".
Los egipcios dispondrán todavía del día de mañana para votar en la primera vuelta de los comicios. En caso de ser necesaria, la segunda vuelta se celebrará los próximos 16 y 17 de junio.
Las resultados, que deberán darse a conocer el próximo martes, son impredecibles, aunque las encuestas difundidas y los testimonios recogidos por Efe apuntan a un gran apoyo al candidato de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Mursi.
Mientras, el pujante Shafiq aspira a pasar también a la segunda vuelta frente a Musa y al islamista moderado Abdelmoneim Abul Futuh, que partían como rivales a batir y que parecen haberse desinflado.