El gobierno y buena parte de la oposición convirtieron en una causa nacional la denuncia de un artículo de The New York Times (NYT) considerado "injurioso" para Brasil por haber afirmado que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene propensión a la bebida.
El gobierno se declaró "indignado" por un artículo del corresponsal del NYT en Brasil, Larry Rother, que se titulaba: "El hábito de beber del presidente brasileño llega a ser una preocupación nacional".
La nota da a entender que varios errores cometidos por Lula en público podrían deberse a su gusto por "un vaso de cerveza, un trago de whisky o de la típica bebida brasileña, la cachaza" (a base de caña de azúcar).
El NYT defendió a su corresponsal. "Creemos que el artículo es correcto" dijo en Nueva York a la AFP, sin más comentarios, Catherine Mathis, portavoz del rotativo.