El Consejo Nacional de Justicia, órgano que vela por el funcionamiento de las entidades de justicia, determinó que las notarías en Brasil deberán registrar los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Con la determinación, los notarios no podrán negar los pedidos de parejas homosexuales para celebrar matrimonios o convertir sus uniones civiles en matrimonio.
La decisión da impulso a una de las reivindicaciones más importantes del movimiento homosexual en Brasil, que ha luchado por el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo.
El acuerdo fue celebrado por organizaciones defensoras de los derechos de la población gay que han reivindicado el derecho al matrimonio.
“Es un gran paso para garantizar la igualdad entre parejas ‘hetero’ y homosexuales”, manifestó a periodistas Carlos Magno Fonseca, presidente de la Asociación Brasileña de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis y Transexuales, tras participar en un seminario en el Congreso, en Brasilia.
El Consejo votó por mayoría en favor de una iniciativa del presidente de la entidad, el juez Joaquim Barbosa, quien preside el Supremo Tribunal Federal -la corte suprema- de impedir a los responsables de las notarías negar solicitudes de matrimonio a personas del mismo sexo.
La determinación se basó en un fallo emitido en 2011 por el Supremo Tribunal Federal que avaló las uniones civiles entre homosexuales, al considerar inconstitucional la distinción en el tratamiento legal de uniones homosexuales y heterosexuales.