El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, dijo que Washington prevé que el jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, reportará ante el Consejo de Seguridad que Irak no está acatando la resolución de la ONU.
“Blix reportaría al Consejo y éste, esperamos, intentará tratar el problema”, declaró Boucher. “Nuestra preferencia es que el Consejo de Seguridad entre en acción si Irak no cumple”. El Gobierno de Indonesia aprobó ayer, con carácter de urgencia, una serie de medidas para combatir el terrorismo que serán aplicables a los autores del atentado de Bali, que causó más de 180 muertos el pasado fin de semana.
La presidenta de Indonesia, Megawati Sukarnoputri, firmó ayer dos decretos; el primero de ellos contiene las medidas antiterroristas y el segundo permite su aplicación con carácter retroactivo, explicó el ministro de Justicia, Yusril Ihza Mahendra.
Esta legislación, la primera de este tipo en Indonesia desde la caída del ex dictador Suharto, supone el derecho de la Policía a practicar detenciones arbitrarias, sin citación judicial, bajo la sospecha de terrorismo. La Guardia Costera de EU busca a los cuatro ocupantes de los dos cazabombarderos F-18 que se estrellaron ayer en el océano Pacífico, frente a Monterey, mientras realizaban maniobras de entrenamiento.
Los cazas se estrellaron a unas 80 millas de Monterrey, ciudad situada en el centro de la costa californiana.
Según dijeron portavoces del Pentágono, ninguno de los dos aparatos, de cabina doble, portaba armas, y ambos se encontraban en una misión rutinaria de entrenamiento en la que participaban otros cuatro aviones.
El Pentágono, que de momento desconoce si hay supervivientes, señaló que está investigando las causas de la caída de los aviones.
El Ejército indio anunció ayer que mató a tres presuntos rebeldes musulmanes cerca de la línea de separación que separa Cachemira en dos partes, una bajo control indio y la otra bajo control paquistaní.
Otros cuatro presuntos rebeldes murieron a manos de los soldados indios en los distritos de Pulwama, Baramulla y Doda.
Además, dos soldados indios murieron y otros dos resultaron heridos en una emboscada perpetrada por separatistas. Por último, un civil perdió la vida en el distrito de Kupwar. Los rebeldes de la Agrupación Congoleña para la Democracia (ACD) pusieron ayer un ultimátum de 48 horas al Gobierno de Kinshasa para “retirar sus fuerzas” presentes en la zona de Uvira.
Dicha localidad fue tomada el pasado día 13, después de dos días de combates, por los guerrilleros Mai-Mai, apoyados por un grupo disidente “banyamulengue” bajo el mando del comandante Patrick Masizi y que la ACD y Ruanda considera como “fuerza obediente a Kinshasa”.